{"id":1439,"date":"2019-12-27T18:25:55","date_gmt":"2019-12-27T21:25:55","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=1439"},"modified":"2019-12-27T19:30:33","modified_gmt":"2019-12-27T22:30:33","slug":"genesis-y-estructura-de-la-fenomenologia-netflixera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2019\/12\/27\/genesis-y-estructura-de-la-fenomenologia-netflixera\/","title":{"rendered":"G\u00e9nesis y estructura de la fenomenolog\u00eda netflixera"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">En 1895 los Lumi\u00e8re grabaron la primera imagen en movimiento, los trabajadores saliendo de la f\u00e1brica, en el segundo intento crearon el cine, apenas desplazando su invenci\u00f3n unos pocos metros.<strong> Ese brev\u00edsimo desplazamiento delataba la existencia de una conciencia art\u00edstica capaz de reflexionar sobre los elementos b\u00e1sicos constituyentes de la nueva forma narrativa.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Desde entonces hasta Netflix todo ha cambiado. <strong>Hoy existen Netflix y sus confundidos esbirros, que por ver tanta pel\u00edcula y serie mala creen haber desarrollado la capacidad del juicio cr\u00edtico. Hoy abundan los especialistas en cine, en cada persona que tiene Netflix hay uno. Ignoran la existencia de B\u00e9la Tarr pero recomiendan a diestra y siniestra con la autoridad sacra con la que han sido investidos por su cuota mensual<\/strong>. Discuten los&nbsp;<em>Oscars<\/em>&nbsp;como si en ello les fuera la vida, pero si uno les habla de&nbsp;<em>The criterion collection<\/em>&nbsp;responden que a esa serie no la han visto. <strong>Las pel\u00edculas en blanco y negro los aburren, son lentas. Las im\u00e1genes demoradas de Tarkovsky, donde se encierran no ya mil, sino millones de palabras, donde conviven la tragedia, la comedia, el amor y el odio, pasan como carencia de ideas del autor.<\/strong> Los Netflixeros podr\u00edan romper el record del Louvre, lo tiene un norteamericano que lo recorri\u00f3 en seis minutos y treinta y seis segundos, a una velocidad pr\u00f3xima a la que pueden alcanzar los venados en huida. Prefieren las coloridas animaciones de Disney que, por supuesto, dicen, no son pel\u00edculas infantiles, sino que tienen un alto contenido humano. Sin embargo, dejan escapar lo siguiente: \u201cQuiero ver una pel\u00edcula para pasar el rato, quiero desconectarme y no pensar\u201d, como si el resto del d\u00eda lo pasaran leyendo&nbsp;<em>La cu\u00e1druple ra\u00edz del principio de raz\u00f3n suficiente&nbsp;<\/em>de Schopenhauer. <strong>La categor\u00eda \u201cpel\u00edculas para pasar el rato\u201d es digna del an\u00e1lisis m\u00e1s riguroso, ya que revela los deseos inconscientes de quienes la utilizan, que son legi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Una pel\u00edcula para pasar el rato no exige esfuerzo, parece brindar el placer en su estado puro. <strong>El Netflixero la mira mientras revisa su tel\u00e9fono como mira, en realidad, todas las pel\u00edculas. As\u00ed les llega el placer, como una droga que los alivia de los pesares humanos que conciernen la angustia de existir pensando.<\/strong> Si ser humano consiste en cuestionarse y cuestionar la realidad, ellos est\u00e1n mejor en su sill\u00f3n o en su cama olvidando como reptiles al sol. No saben que, como dijo Col\u00f3n, seg\u00fan Carpentier, en la vida hay que pecar de todo menos de pereza. <strong>Para los Netflixeros pensar es aburrido y agotador, nada como la divertida pasividad de las piedras.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Uno podr\u00eda haber cre\u00eddo hasta la aparici\u00f3n de Netflix que el cine era la salvaci\u00f3n del arte, ya que la brevedad de excelentes pel\u00edculas como&nbsp;<em>La jet\u00e9e<\/em>&nbsp;de Chris Maker o&nbsp;<em>Charlotte et son Jules<\/em>&nbsp;de Godard pod\u00edan ser aprovechadas por los que no tienen demasiado tiempo para cultivarse, un poder parecido al de la poes\u00eda, pero no, no era el tiempo el problema, ya que los Netflixeros pueden consumir sus sedantes durante horas ininterrumpidas. Amanecen ojerosos al otro d\u00eda con la convicci\u00f3n de que Quentin Tarantino es el director m\u00e1s grande de todos los tiempos, seguido de cerca por Wes Anderson. <strong>Han visto&nbsp;<\/strong><em><strong>Pulp fiction<\/strong><\/em><strong>&nbsp;tres o cuatro veces, porque incluso a los netflixeros cierta intuici\u00f3n los obliga moralmente a un peque\u00f1o esfuerzo. Pero si ser cin\u00e9filo consiste en coleccionar pel\u00edculas de Tarantino y juzgar sobre la est\u00e9tica de&nbsp;<\/strong><em><strong>The grand Budapest hotel<\/strong><\/em><strong>&nbsp;entonces para ser carpintero alcanza con diferenciar un \u00e1rbol de una columna de cemento.<\/strong> Los tarantineros, esto es, los Netflixeros&nbsp;<em>premium<\/em>, suelen ser los m\u00e1s soberbios, ya que creen que han alcanzado los insondables m\u00e1rgenes de la heterodoxia, la vanguardia \u00faltima de lo genialmente radical, y apenas si han ca\u00eddo por azar o misericordia divina en la corta, lenta y atiborrada escalera mec\u00e1nica de lo originalmente correcto.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/pamparevista.files.wordpress.com\/2018\/09\/nee-2.jpg?w=720\" alt=\"nee 2.jpg\" class=\"wp-image-3233\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Una frase que comparten mucho los Netflixeros en Facebook es la siguiente: \u201cLa mente crea problemas donde no los hay, aprende a controlarla\u201d. Claro, ellos no quieren problemas, quieren soluciones, pel\u00edculas y series solucionadas, una realidad sin conflictos, donde todo sea evidente, obvio, y Netflix se los brinda amablemente. Pasan por alto el hecho de que la \u00fanica funci\u00f3n de la mente es, justamente, crear problemas donde no los hay, complejizar lo que creemos verdad hasta descubrirlo en su falsedad. Si las mentes (algunas) no se tomaran el tiempo de crear problemas entonces el sol seguir\u00eda girando alrededor de la tierra. <strong>Netflix es la simplificaci\u00f3n magistral de la imagen y el argumento, entrega el tema a sus espectadores ya-interpretado, ahorr\u00e1ndoles el considerable desgaste de interrogar y relacionar. La mitad de los Netflixeros son progresistas en todos los campos, \u00bfno encuentran sospechoso que la otra mitad sean macristas, antiabortistas, cat\u00f3licos, machistas, fascistas? Yo nunca escuch\u00e9 a un macrista versar sobre Fassbinder o&nbsp;<\/strong><em><strong>El caballo de Tur\u00edn<\/strong><\/em><strong>.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Borges dec\u00eda que la ficci\u00f3n ten\u00eda la responsabilidad de ser veros\u00edmil, pero la realidad no. Los Netflixeros viven la realidad pura, porque la coherencia narrativa para ellos, como si oyeran llover. No saben que, como avisaba Raymond Chandler, si un policial de enigma se resuelve con una serpiente venenosa que trepa doce pisos de un edificio y se mete por la ventana hasta matar el hombre, la historia es mala<strong>. Mientras la pantalla cumpla con la extensi\u00f3n y la nitidez, \u00bfqu\u00e9 importa la prolija resoluci\u00f3n del conflicto? No por esto, empero, se abstienen de bautizar a las pel\u00edculas como buenas o malas, siendo las malas las que no concuerdan con su netflixera subjetividad, si es que puede llamarse subjetivo al juicio-espejo compartido por una amplia mayor\u00eda.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Esta noche los Netflixeros dormir\u00e1n exhaustos con la conciencia tranquila porque han incrementado su erudici\u00f3n, han aprendido historia con Vikingos, de pol\u00edtica con&nbsp;<\/strong><em><strong>House of cards<\/strong><\/em><strong>, de ciencia con Morty y no s\u00e9 qui\u00e9n y a ser ir\u00f3nicos con el dibujito del caballo que habla.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Netflix es la simplificaci\u00f3n magistral de la imagen y el argumento, entrega el tema a sus espectadores ya-interpretado, ahorr\u00e1ndoles el considerable desgaste de interrogar y relacionar.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":1440,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[29,15],"tags":[],"class_list":["post-1439","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-monstruos-perfectos","category-sociedad"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1439"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1439"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1439\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1442,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1439\/revisions\/1442"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1440"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1439"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1439"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1439"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}