{"id":10788,"date":"2022-12-11T12:35:56","date_gmt":"2022-12-11T15:35:56","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=10788"},"modified":"2022-12-11T19:16:42","modified_gmt":"2022-12-11T22:16:42","slug":"no-hay-vuelta-ojo-de-agua-es-la-pampeaneidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2022\/12\/11\/no-hay-vuelta-ojo-de-agua-es-la-pampeaneidad\/","title":{"rendered":"No hay vuelta, \u00a1Ojo de Agua es la pampeanidad!"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Ojo de Agua se nos presentaba como una salvaci\u00f3n -pensamos-, <strong>como una botella de agua en un desierto lleno de anchoas y coronavirus<\/strong>. Concurrencias de m\u00e1s de 4 mil personas en su momento, hallazgos arqueol\u00f3gicos, fotos de se\u00f1oras varadas en la orilla con la salada agua pampeana, fotos de se\u00f1ores tir\u00e1ndose de palomita, tapa en los medios m\u00e1s importantes de la provincia, sombrillas de paja, arena caribe\u00f1a. <strong><em>\u00bfQu\u00e9 es lo que ocurre en esta peculiar laguna?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Tomamos la ruta 5 hasta Uriburu, pasamos por Anguil donde a nuestra izquierda se ve\u00edan raras casitas de una <strong>comunidad Humanista<\/strong> con un cartel en la entrada que dec\u00eda: <strong><em>Espacio de reflexi\u00f3n<\/em><\/strong>. \u201c<em>Ideal para la vuelta<\/em>\u201d, pens\u00e9. Ingresamos al pueblo, atravesamos un camino de tierra durante tres mil metros hasta una tranquera. En esa tranquera, seg\u00fan contar\u00e1 despu\u00e9s a <strong><em>Revista BIFE<\/em><\/strong>, el intendente<em><strong> <\/strong><\/em>Fern\u00e1ndez tuvo que cerrarla con sus propias manos, pararse sobre una madera, poner el cuerpo y tranquilizar y mandar a sus casas a toda la <strong>masa desquiciada<\/strong> que quer\u00eda entrar cuando la capacidad estaba al m\u00e1ximo. Ese momento se recuerda, entre los lugare\u00f1os, como el d\u00eda de la \u201c.<strong><em>Ojoman\u00eda\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/WhatsApp-Image-2020-12-20-at-12.02.41-1024x682.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10791\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/WhatsApp-Image-2020-12-20-at-12.02.41-1024x682.jpeg 1024w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/WhatsApp-Image-2020-12-20-at-12.02.41-300x200.jpeg 300w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/WhatsApp-Image-2020-12-20-at-12.02.41-768x512.jpeg 768w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/WhatsApp-Image-2020-12-20-at-12.02.41.jpeg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption><em>Maestras de escuela recre\u00e1ndose en Ojo de Agua<\/em>.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Los uriburenses son individuos particulares, <strong>sobre todo son hura\u00f1os. <\/strong>Cuentan que al principio observaban llegar a los for\u00e1neos \u2013<em>desde sus ventanas, metidos en sus cuevas<\/em>&#8211; <strong>con ojos rencorosos<\/strong>. Acostumbrados a la soledad, en un pueblo peque\u00f1o de un poco m\u00e1s de mil habitantes, <strong>Uriburu se convirti\u00f3 de repente en el epicentro del veraniego turismo pampeano<\/strong>, y llev\u00f3 tiempo hasta que los lugare\u00f1os se adaptaron. Algo que ayud\u00f3 a la adaptaci\u00f3n fue que<strong> entendieron el negocio que representaba. <\/strong>Para dar un ejemplo, el almacenero (que no abr\u00eda los domingos) trabajando un solo d\u00eda ojoman\u00edaco,<strong> se pod\u00eda tirar a muerto o pegarse unas regias duchas de sol durante el resto de la semana<\/strong> porque hab\u00eda recaudado m\u00e1s que en siete d\u00edas de trabajo normal. <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Ojo de Agua se nos presentaba como una salvaci\u00f3n -pensamos-, como una botella de agua en un desierto lleno de anchoas y coronavirus&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">As\u00ed, fueron apareciendo los puestitos a los costados de los caminos, y<strong> el pueblo aprendi\u00f3 a currar<\/strong>. Hoy Ojo de Agua <strong>es una insignia que los lugare\u00f1os cuelgan en su pecho con orgullo<\/strong>. \u201c<em>\u00bfDe d\u00f3nde sos?\u201d, \u201cDe Uriburu\u201d, \u201c\u00a1Ojo de Agua!\u201d, \u201cAs\u00ed es\u201d. <\/em>Sin embargo a\u00fan se puede observar a los uriburenses, personas recatadas, esperar hasta las siete de la tarde, y a medida que el predio se va despoblando empiezan a ocupar su orgullosa tierra, <strong>se sientan, observan en el horizonte caer el sol y respiran.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><em>\u00bfQu\u00e9 ocurre en Ojo de Agua para\nque hoy sea el boom del verano?<\/em> Vamos a\naveriguarlo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Ojo de Agua es una idea que tuvieron muchos uriburenses a lo largo de la historia. Existi\u00f3 siempre. Ya en 1881 los primeros agrimensores, que originariamente la llamaban la <strong><em>\u201cLa Gaviota<\/em><\/strong>\u201d, describieron la laguna, en sus memorias y planillas, como un sitio algo salado y de un largo de 1.400 metros. Para el a\u00f1o 1900, el predio pertenec\u00eda a la familia de <strong>Sebasti\u00e1n Scala<\/strong> y ya lo llamaba<strong> Ojo de Agua<\/strong>. Hoy se descubri\u00f3 un yacimiento arqueol\u00f3gico que data de tres mil a\u00f1os, es decir, <strong>imag\u00ednese usted el tiempo que hace que esa maravilla est\u00e1 ah\u00ed y no nos hab\u00edamos dado cuenta.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/WhatsApp-Image-2020-12-20-at-12.09.25-1024x682.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10792\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/WhatsApp-Image-2020-12-20-at-12.09.25-1024x682.jpeg 1024w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/WhatsApp-Image-2020-12-20-at-12.09.25-300x200.jpeg 300w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/WhatsApp-Image-2020-12-20-at-12.09.25-768x512.jpeg 768w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/WhatsApp-Image-2020-12-20-at-12.09.25.jpeg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption><em>Nena arrojando un poco de tierra a su respectiva madre. Padre, tomando mate, muestra una sonrisa.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><em>\u00bfC\u00f3mo nos dimos cuenta?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Corr\u00eda el 2016, en el pa\u00eds reci\u00e9n asum\u00eda Mauricio Macri como presidente y en Santa Rosa la <strong>Laguna Don Tom\u00e1s era prohibida debido a la contaminaci\u00f3n para cualquier tipo de deporte acu\u00e1tico<\/strong>. Molestos, la gente de windsurf, kayak o canotaje ten\u00edan que encontrar una soluci\u00f3n y vieron en Ojo de Agua (<em>hasta ese momento un simple y ordinario cacho de agua)<\/em> el lugar ideal para realizar sus actividades. Hasta ahora todo normal. Pero un d\u00eda, el secretario de Cultura de Uriburu de aquel entonces y actual intendente, vio a los acu\u00e1ticos deportistas y, en un arrebato de lucidez, dijo: <strong><em>\u201cAc\u00e1 hay algo\u201d. <\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Cuentan que al principio observaban llegar a los for\u00e1neos \u2013<em>desde sus ventanas, metidos en sus cuevas<\/em>&#8211; con ojos rencorosos&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Finalmente llegamos a Ojo de Agua. El d\u00eda anterior hab\u00edan concurrido unas 400 personas, el m\u00e1ximo seg\u00fan el protocolo. Antes de bajar del auto, se formula la pregunta: <strong><em>\u201c\u00bfQu\u00e9 es la pampeaneidad?\u201d.<\/em><\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&#8211;<strong>No tener un puto r\u00edo<\/strong>-, responde, mientras cierra la ventanilla, una se\u00f1orita muy esc\u00e9ptica. Es verdad, es cierto. Pero algo m\u00e1s debe haber. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Nos trasladamos hasta una mesa bajo caldenes, detr\u00e1s de parrillas y frente a la laguna. Los \u00e1rboles est\u00e1n atestados de capullos de gusanos que se volvieron mariposas<strong>. Pasaron por una metamorfosis, como la metamorfosis de este lugar<\/strong>. Por mucho tiempo fue simplemente un poco de agua, y ahora es un balneario con bufet, con sombrillas, con parrillas, con rincones para amar.<strong> Es una playa rural. <\/strong>Cuando jefe comunal se dijo: \u201c<em>Ac\u00e1 hay algo<\/em>\u201d, comenzaron con la rosca de nutrirlo de cosas, pero para que un producto sea exitoso, <strong>debe estar bien vendido.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><em><strong>\u00bfC\u00f3mo se vendi\u00f3?<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El hombre estaba sorprendido por la manija que le hab\u00edan dado a su proyecto, con comunicadores en conferencias de prensa, siendo tapa de La Arena y con todos portales reproduciendo la novedad a mansalva, por lo menos, una vez por semana. <em><strong>Inflando el pecho, se pregunt\u00f3: \u201c\u00bfAcaso tan revolucionaria es esta iniciativa?<\/strong><\/em>\u201d. No, intendente. Si bien se lo felicita por su condici\u00f3n de visionario, lo que ocurri\u00f3 en el fondo fue que <strong>la propuesta de Ojo de Agua aterriz\u00f3 en La Pampa en medio del verano, el momento culmine de la pereza nuestra, los periodistas<\/strong>. Y una novedad as\u00ed, servida en bandeja en diciembre, es como un asado un domingo entre amigos: <strong>sale con fritas<\/strong>. Por eso Ojo de Agua se reprodujo por doquier y hoy <strong>tiene la vitalidad de una viralizaci\u00f3n. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Hoy Ojo de Agua es una insignia que los lugare\u00f1os cuelgan en su pecho con orgullo. \u201c<em>\u00bfDe d\u00f3nde sos?\u201d, \u201cDe Uriburu\u201d, \u201c\u00a1Ojo de Agua!\u201d, \u201cAs\u00ed es\u201d<\/em>&#8220;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Un polic\u00eda patrulla amablemente los caminos del predio. Se nota que tiene un aburrimiento atroz. Se lo invita a que participe del convite. <strong>Nos cuenta que el control de alcoholemia lo ponen a las 6 de la tarde<\/strong>. A su lado, un muchacho rigurosamente aguafiestas, de pantal\u00f3n largo y remera negra con 36 grados de calos, dice: \u201c<strong><em>Me entr\u00f3 un kilo de tierra en el ojo. M\u00e1s que Ojo de Agua, esto es Ojo de Tierra\u201d<\/em><\/strong>. Personalmente, pienso en meterme.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"589\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/jovenes-chapan-1024x589.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10795\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/jovenes-chapan-1024x589.jpeg 1024w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/jovenes-chapan-300x173.jpeg 300w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/jovenes-chapan-768x442.jpeg 768w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/jovenes-chapan.jpeg 1163w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption><em>J\u00f3venes se despegan despu\u00e9s de chapar largamente en medio de la inmensidad del paisaje pampeano. <\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p style=\"text-align:left\" class=\"has-medium-font-size\">Bajo por un m\u00e9dano y toco la arena casi blanca. Observo la amplitud de la laguna, 1.400 metros de largo. <strong>Las ganas de recrearme en paisaje pampeano invaden mi vida.<\/strong> Agua, sol y cald\u00e9n \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s? Avanzo. Se\u00f1oras maestras varadas en la orilla, se tiran agua en sus piernas. Pibes y pibas pateando una pelota. Uno jugando al tejo, solo. M\u00e1s adelante una parejita potencialmente caliente, chapan, y posan para una fotograf\u00eda que les tomo. Vuelvo a dejar la c\u00e1mara y regreso. Ahora s\u00ed. Estoy en el medio de la laguna. <strong>El pie se me hunde.<\/strong> Hace mucho que no llueve y hoy la profundidad no supera los<strong> 60 cent\u00edmetros<\/strong>. Avanzo m\u00e1s al medio, pero se me hunde un poco m\u00e1s el otro pie. Miro a m\u00ed alrededor.<strong> El viento, el sol y la arena arden en mi espalda.<\/strong> Me acomodo. Flexiono un poco las piernas y me tiro de palomina. <strong>Literalmente quedo suspendido en el aire de manera horizontal y as\u00ed caigo al agua<\/strong>. De esas breves profundidades, emerjo. <strong>El viento, el sol y la arena se cicatrizan en mi espalda gracias a la bondadosa agua salada. <\/strong>Vuelvo con mis colegas, ardiente y duro como una croqueta, y formulo, una vez m\u00e1s, la pregunta: <em><strong>\u00bfQu\u00e9 es la pampeaneidad?<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-\u00bfOtra vez con esa pregunta? Ya te dije, no tener un puto r\u00edo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Pero eso ya lo dijeron los poetas-, repongo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Sentada sobre una mesa construida por la municipalidad de Uriburu, mira hacia arriba, hacia las ramas del cald\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Esos poetas son la pampeaneidad. Pero no por lo que dec\u00edan, sino por lo que hac\u00edan. <strong>Le inyectaban \u00e9pica a poemas de paisajes inexistentes. <\/strong>Inventaban ilusiones para generar una cultura. La pampeaneidad es tener este cald\u00e9n para que el sol no te queme las tripas. <strong>Fijate que Ojo de Agua ni siquiera <\/strong><em><strong>es<\/strong><\/em><strong> Ojo de Agua, sino que es un \u201cespejo\u201d de agua salada.<\/strong> Eso es la pampeaneidad, la voluntad de inventarse ilusiones para sobrevivir-, dice, mal\u00e9vola, y concluye:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Como vos, con la cr\u00f3nica de este viaje que est\u00e1s pensando hacer. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La g\u00e9nesis del hitazo del verano: el d\u00eda que prohibieron la Laguna Don Tom\u00e1s fue el momento que, sin saberlo, se empez\u00f3 a gestar la Ojoman\u00eda. La pampeaneidad, \u00bfficci\u00f3n y realidad? La vez que el intendente tuvo que mandar a sus casas a una masa desquiciada porque no daba m\u00e1s la capacidad. Color, datos e historia del nuevo boom tur\u00edstico pampeano. <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10789,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[398,1129,399,15],"tags":[1535,2207,44,1733,2206,2208,1566],"class_list":["post-10788","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cronicas","category-en-foco","category-pampeaneidad-periscopio-urbano","category-sociedad","tag-cronica","tag-furor","tag-la-pampa","tag-ojo-de-agua","tag-pampeanidad","tag-uriburu","tag-verano"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10788"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10788"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10788\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28805,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10788\/revisions\/28805"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10789"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10788"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10788"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10788"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}