{"id":1068,"date":"2019-12-08T14:51:47","date_gmt":"2019-12-08T17:51:47","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=1068"},"modified":"2020-01-13T15:24:26","modified_gmt":"2020-01-13T18:24:26","slug":"lo-pactado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2019\/12\/08\/lo-pactado\/","title":{"rendered":"Lo Pactado"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\"><em><strong><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/mariamercedes.desch\">Ilustraci\u00f3n especial: Mercedes Desch<\/a><\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Descart\u00f3 que el olor a cigarrillo pudiera molestar al viejo, que ya no fumaba, aunque \u00e9l se sabr\u00eda capaz de dejarlo. Limpi\u00f3 los restos de ceniza que pigmentaban el sobretodo y achic\u00f3 la cuadra que le quedaba. La entrevista no durar\u00eda m\u00e1s de una hora, y confi\u00f3 en que el grabador estaba listo. De todas maneras, cuando lo corri\u00f3 al bolsillo m\u00e1s peque\u00f1o del bolso para dejarlo a mano, not\u00f3 que temblaba; los nervios no eran en vano: despu\u00e9s de los llamados incomprensibles, los intentos frustrados y la falta de caballerosidad por parte doble para concretar un encuentro, ahora estaba tocando el timbre de la casa en la que el viejo escritor hab\u00eda decidido pasar sus \u00faltimos a\u00f1os. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"> Al subir las escaleras, tras abrirle la puerta de entrada una empleada de pollera lisa y olor a naftalina, quiso creer que el inter\u00e9s del viejo en su joven pluma era lo que verdaderamente motivaba el encuentro; no se consideraba un mal escritor, y se lo repiti\u00f3 a s\u00ed mismo luego de abrir la puerta de color hueso que conduc\u00eda al living. Se ubic\u00f3 en la silla y aguard\u00f3 los minutos necesarios. Se hab\u00eda sentado sin quitarse el abrigo, por lo que se par\u00f3 y lo coloc\u00f3 en el respaldo, cuando son\u00f3 el picaporte que divid\u00eda la sala con otro espacio; el movimiento fue r\u00e1pido y certero, \u201ccomo sus cuentos\u201d, pens\u00f3 el joven autor. El anciano hab\u00eda tomado el picaporte, lo hab\u00eda bajado, corri\u00f3 unos cent\u00edmetros la puerta y lo solt\u00f3, para tomar despu\u00e9s el borde al alcance de su mano y correrla hasta sus goznes. Ser\u00eda una escena m\u00e1s que sumar\u00eda al interminable anecdotario de sus andanzas extra literarias. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Le dijo que no se\nacercara, que se quedara sentado, que \u00e9l, pese al bast\u00f3n en la otra mano, era\nel anfitri\u00f3n, \u00e9l lo saludaba. El joven autor crey\u00f3 que la respiraci\u00f3n agitada\ndel anciano reducir\u00eda esa hora de conversaci\u00f3n que por \u00fanica vez entablar\u00edan\nlas dos generaciones. Tras estudiarse por unos segundos, sac\u00f3 una hoja doblada\ndel bolsillo del sobretodo y la despleg\u00f3 sobre sus rodillas; seguidamente\nextendi\u00f3 el grabador y lo apoy\u00f3 en la mesa rectangular que ten\u00eda enfrente. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Vos sabes por qu\u00e9\nest\u00e1s ac\u00e1 y por qu\u00e9 viniste- le dijo el viejo, desterrando cualquier tipo de\npre\u00e1mbulo elogioso o pedante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El joven arque\u00f3\nlas cejas y no pudo evitar caer en la confrontaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Si no quiere que\nlo grabe, entiendo, pero sepa que sus palabras exactas son tan deseadas como\npoder tener una entrevista con usted-. Sac\u00f3 de su bolso un cuaderno y apoy\u00f3\nsobre \u00e9l la hoja con las preguntas. -Soy bueno tomando notas, pero no podr\u00e9\nreproducir exactamente lo que diga- finaliz\u00f3 acomod\u00e1ndose en la silla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El viejo, seguro,\ntras la incomodidad de su visitante, le dijo que encendiera el grabador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-No te le\u00ed completo porque me aburr\u00ed a la mitad; pero como me aburrir\u00eda leerme a m\u00ed mismo; jam\u00e1s llegu\u00e9 al final de mis propias obras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Pierda cuidado que tampoco intento leerme. Solamente leo muy bien las preguntas que le hago a mis entrevistados- respondi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Se notaba en\nambos, en algunos silencios al responder, en las esperas, que aguardaban algo,\ncomo un tesoro en el que cre\u00edan m\u00e1s que en su propio futuro, o pasado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El joven autor\nvolvi\u00f3 a o\u00edr la afirmaci\u00f3n que sali\u00f3 de su entrevistado:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Sabes por qu\u00e9\nviniste y yo s\u00e9 por qu\u00e9 est\u00e1s ac\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Los raptos de\nmanejada senilidad del viejo no lograban emocionar al joven, quien todav\u00eda lo\ncre\u00eda capaz de actuar como lo hab\u00eda hecho en cada una de sus apariciones\np\u00fablicas, as\u00ed hubiera una o doscientas personas. Crey\u00f3 que hasta actuar\u00eda\nfrente a s\u00ed mismo, frente a la hoja en blanco de su pr\u00f3xima historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Usted no ha\npodido reparar lo irreparable -le dice apunt\u00e1ndolo con la lapicera- y eso se\nnota en lo que escribe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">La risa del\nanciano tambi\u00e9n parec\u00eda impostada, pero no lo que sigui\u00f3 a ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Yo s\u00e9 que viste\nel volumen ah\u00ed encima de la mesa en la que est\u00e1 el grabador. No es casualidad y\nya te has dado cuenta. Es una cosa por otra. Nietzsche se equivoc\u00f3: no hay\nhechos, hay <em>intercambios<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Le respondo como\nusted suele responder -dijo el joven autor, que tem\u00eda hacer el papel\u00f3n m\u00e1s\ngrande de su carrera literaria-: hay decisiones, narrativas y de las otras, que\nsolamente las pueden tomar quienes han sido signados o elegidos por ellas. Hay\nque darse cuenta, nada m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">La mirada c\u00f3mplice\ndel viejo -como en la cara de un ni\u00f1o- dejaba que la sentencia del visitante\ncayera y pesara lo que deb\u00eda pesar. El anciano pidi\u00f3 que repitiera lo que hab\u00eda\ndicho reci\u00e9n. \u00c9l lo volvi\u00f3 a decir, ingresando de ese modo en esos ensayos\np\u00fablicos actuados de su admirado autor. Lo repiti\u00f3 mirando fijo el volumen de\nGoethe que estaba sobre la mesa rectangular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-La flor nunca se\ndeshoja por el centro- se permiti\u00f3 decir el viejo, mirando el volumen tambi\u00e9n,\ncon la afectaci\u00f3n de alguien que no teme la decisi\u00f3n que ya se ha tomado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El entrevistador\npunte\u00f3 algunas pocas palabras m\u00e1s con su lapicera, sabiendo que el grabador\ncaptaba todo, e hizo referencia -indirectamente- al amor que seg\u00fan \u00e9l hab\u00eda\nconseguido, pero tambi\u00e9n perdido, el viejo Fausto. Era esa su interpretaci\u00f3n\ndirecta, firme y segura de la obra de Goethe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-El c\u00famulo de\nerrores son un p\u00e1rrafo que uno no se atreve a mostrar- afianz\u00f3, y se anim\u00f3 a\ndecirle que \u00e9l tambi\u00e9n sab\u00eda por qu\u00e9 ha ido hasta ah\u00ed, hasta su casa. Y que lo\naceptaba.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hablar\u00e1n un rato m\u00e1s, quedando de\nacuerdo en los elogios y las diatribas de autores que ambos comparten y han\nle\u00eddo. El joven autor, al irse, dejar\u00e1 el grabador -olvidado, aunque m\u00e1s bien,\nno lo necesitar\u00e1- en la casa. El objeto parece atesorar como un talism\u00e1n los\nconsejos que \u00e9l le ha dado, en el final de la entrevista, para que intentara\nretornar al tiempo y al amor. Cuando sale, apoya el bast\u00f3n, y se toca las\nsienes para sentir c\u00f3mo laten ahora.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\"><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuento extra\u00eddo del libro \u201cHueso al cielo\u201d. Alci\u00f3n. 2018<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un joven escritor entrevista a uno de sus maestros. Dos generaciones de autores se juntan y mantienen una conversaci\u00f3n sutil y c\u00f3mplice. <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1076,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[20],"tags":[42,229,227,230,232,231,233],"class_list":["post-1068","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura-pampeana","tag-bife","tag-ficciones","tag-goethe","tag-jozami","tag-nicolas","tag-nietzsche","tag-pactado"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1068"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1068"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1068\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1654,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1068\/revisions\/1654"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1076"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1068"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1068"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1068"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}