{"id":10665,"date":"2020-12-25T10:40:20","date_gmt":"2020-12-25T13:40:20","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=10665"},"modified":"2020-12-25T15:00:27","modified_gmt":"2020-12-25T18:00:27","slug":"hemos-visto-a-maradona-el-gol-a-la-eternidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2020\/12\/25\/hemos-visto-a-maradona-el-gol-a-la-eternidad\/","title":{"rendered":"Hemos visto a Maradona: El gol a la eternidad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Comienza a hacer el gol all\u00e1 por 1969.<strong> La pobreza reina en ese fangoso cord\u00f3n del Conurbano.<\/strong> <strong>Don Chitoro Maradona<\/strong> trabaja 6 x 1, en jornadas de 12 horas que se extienden buscando la \u00bfbendici\u00f3n? de las horas extras que permitan comer con regularidad mas all\u00e1 del 15 de cada mes. <strong>Extenuado, persona de palabras escasas y silencios subterr\u00e1neos, descarga en su primer hijo var\u00f3n furia contenida que jam\u00e1s tendr\u00e1 como destinatarias a sus hijas<\/strong>. El cinto que se levanta para castigar al inquieto Dieguito, es el impulsor a fintas, amagues y contraamagues que dan inicio a una motricidad que usar\u00e1 mas adelante en las canchas del mundo. El pasillo de la casita de la villa es angosto, el cruce de miradas que dan inicio al duelo de reacciones (<em>Dieguito embarr\u00f3 las zapatillas, Dieguito se qued\u00f3 jugando y no volvi\u00f3 a cenar<\/em>) y los cintazos jam\u00e1s llegan a destino por la habilidad consuetudinaria del purrete c\u00f3smico. (\u2018<em><strong>\u2019Yo empez\u00e9 a hacerle el gol a los ingleses esquivando los cuerazos de mi viejo\u2019\u2019<\/strong><\/em> Diego Maradona, TVR, 2012).<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El cinto que se levanta para castigar al inquieto Dieguito, es el impulsor a fintas, amagues y contraamagues que dan inicio a una motricidad que usar\u00e1 mas adelante en las canchas del mundo&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Despunta primero en su patio<\/strong>. La pelota no se cae jam\u00e1s. En la calle con un trapo de medias enrolladas como objetivo a introducir entre los dos ladrillos que hacen las veces de arco criollo, <strong>dibuja jugadas que son un recital de apiladas y recibe las primeras miradas de los mayores del barrio,&nbsp; que comentan por lo bajo que \u2018\u2019el hijo del correntino la mueve muy bien<\/strong><em>\u2019<\/em>\u2019. Los Cebollitas, invictos m\u00e1s de 100 partidos, son aquel combinado legendario que recorre la Argentina tocando y tocando, goleando y gustando. <strong>En La Paternal, logra ponerle el pecho al hambre y se trae un s\u00e1ndwich de milanesa despu\u00e9s de cada entrenamiento<\/strong>. Los domingos hace jueguito en los entretiempos y provoca las delicias de los espectadores. A los 16 ya provee a todo su c\u00edrculo familiar, y a los 18 muda al clan completo a la primera casa con piso de material que caminan los Maradona. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Lo obsesiona la Selecci\u00f3n Argentina. <\/strong>Siempre marca en el calendario las convocatorias a los torneos internacionales. \u00bf<em>Cu\u00e1ntas personas en el mundo, tienen un video en el a\u00f1o 1971 declarando al periodismo que su sue\u00f1o es ser campe\u00f3n del mundo?<\/em> <strong>En su mente no deja de preparar jam\u00e1s la gesta hist\u00f3rica.<\/strong> 1978 es el a\u00f1o donde Menotti lo deja afuera del Mundial provocando una herida profunda que Diego sana a medias en el Juvenil de Jap\u00f3n 1979. Espa\u00f1a 1982, con 22 a\u00f1os y las marcaciones criminales (Gentile, el carnicero italiano), le deja un sabor amargo, porque no logra amalgamar una idea de equipo transgeneracional con Passarela, Kempes y c\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>A los 16 ya provee a todo su c\u00edrculo familiar, y a los 18 muda al clan completo a la primera casa con piso de material que caminan los Maradona&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El tr\u00e1nsito entre 1983 y 1986 es tortuoso. La hepatitis se ensa\u00f1a con la estrella del Barcelona y lo tiene postrado tres meses en la cama. Andoni Goikoetxea lo fractura haciendo temer lo peor (un retiro temprano) y <strong>termina fichando en 1984 por el equipo m\u00e1s pobre de la Primera Divisi\u00f3n italiana, <\/strong>un N\u00e1poli sin historial de t\u00edtulos, santo y se\u00f1a de una ciudad ca\u00f3tica, ruidosa, de Siambrettas inquietas y un Vesubio amenazante campeando sobre la pobre aglomeraci\u00f3n portuaria. <strong>All\u00ed se siente c\u00f3modo, feliz, y motivado por desafiar al Norte Industrial, que le grita \u2018\u2019ba\u00f1ate, mono\u2019\u2019 cada vez que pisa Verona, Torino, Udine\u2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Per\u00f3n dec\u00eda que un l\u00edder era, sobretodo, <em>&#8220;un constructor de \u00e9xitos. El \u00e9xito es alcanzar el objetivo. El conductor lo prepara, lo organiza, lo realiza, y cuando llega all\u00e1, le saca provecho\u2019\u2019<\/em>. <strong>Maradona es esa clase de referente para el plantel argentino que se prepara para M\u00e9xico 86 durante la Primavera alfonsinista.<\/strong> Sus compa\u00f1eros est\u00e1n decididos a seguirlo hasta el final. No toca la coca\u00edna (esa dama blanca y cruel que destruir\u00e1 su vida) en la preparaci\u00f3n <strong>y en el calor de las tierras aztecas le da un regalo inmenso al f\u00fatbol, a su pa\u00eds y al mundo.<\/strong> Ning\u00fan deportista, en ninguna \u00e9poca, toca un pico tan alto de rendimiento como el que alcanza Diego en sus 26 a\u00f1os, y particularmente, en ese mes de Junio de 1986. <strong>Pone de rodillas a un Imperio resquebrajado, toma venganza deportiva ante la potencia europea y hace el gol m\u00e1s bello en la historia de los Mundiales. <\/strong>Es la obra de un solista, s\u00ed, de una virtuosidad inigualable, que utiliza los elementos de la comunicaci\u00f3n global para ser una marca inconfundible. <strong>No hay puertas de pa\u00edses que no se abran de par en par al invocar la palabra Maradona. Reyes, jeques, presidentes, dictadores, sonr\u00eden como ni\u00f1os nerviosos al pedirle una foto. <\/strong>S\u00f3lo Fidel Castro, en la mente del Diez, es un igual, un par. Puede llevarse el mundo por delante, el personaje Maradona que es el encargado de cuidar a Pelusa de las luces de una celebridad asesina.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>En N\u00e1poli se siente c\u00f3modo, feliz, y motivado por desafiar al Norte Industrial, que le grita \u2018\u2019ba\u00f1ate, mono\u2019\u2019 cada vez que pisa Verona, Torino, Udine\u2026&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Puede pagar la suite mas cara del hotel m\u00e1s lujoso del mundo. Pero no puede mojar los pies en la playa de Ipanema, porque cinco mil fervientes creyentes pueden lincharlo de amor<\/strong>. Todos quieren un pedazo de \u00e9l. La gran mayor\u00eda, por un amor perpetuo. Los otros, porque es un negocio hasta cuando duerme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Es, en el fondo, una v\u00edctima de la belleza extrema de la cual ha sido creador. \u00bfC\u00f3mo se vive siendo un ser humano si no dejan de decirte que sos Dios? <\/strong>Pierde el rumbo, s\u00ed. Despu\u00e9s del 86, logra la gesta del Scudetto con el N\u00e1poli y lentamente su luz deportiva se va apagando, resquebrajando.<strong> La cima del Everest tiene una visi\u00f3n incomparable, pero tambi\u00e9n es la cumbre de la soledad.<\/strong> Vive muchas vidas en un ciclo vital, se reinventa, engorda, se divorcia, conduce con \u00e9xito en televisi\u00f3n, baila, viaja, cae, resurge, dirige la Selecci\u00f3n, vuelve a exiliarse. Nunca deja de oscilar. <strong>No se traiciona<\/strong>. Siempre, hasta el final, vive como quiere, haciendo lo que quiere.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>S\u00f3lo Fidel Castro, en la mente del Diez, es un igual, un par&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Esos diez segundos en el Estadio Azteca, cuando gambetea y deja en el camino a tanto ingl\u00e9s, son su legado. Qui\u00e9n pudiera. <strong>La obra del artista est\u00e1 ah\u00ed.<\/strong> Las desaveniencias del Maradona p\u00fablico ya no van a ser noticia. Deja un gol para la eternidad, adonde siempre podremos ir a refugiarnos los argentinos, cuando dudemos de lo que somos capaces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Hemos visto a Maradona.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p> \u201cEs, en el fondo, una v\u00edctima de la belleza extrema de la cual ha sido creador. \u00bfC\u00f3mo se vive siendo un ser humano si no dejan de decirte que sos Dios?\u201d. De esquivar cintazos de su padre como si fueran ingleses, Diego llega a tener la visi\u00f3n  y la soledad incomparable del que alcanza el Everest. Su obra est\u00e1 ah\u00ed, en la eternidad, adonde siempre podremos ir a refugiarnos los argentinos, cuando dudemos de lo que somos capaces.<\/p>\n","protected":false},"author":25,"featured_media":10678,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[1129,15],"tags":[1831,1830,1832],"class_list":["post-10665","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-foco","category-sociedad","tag-gol-a-la-eternidad","tag-maradona","tag-mariano-tagliotti"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10665"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/25"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10665"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10665\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10679,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10665\/revisions\/10679"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10678"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10665"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10665"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10665"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}