{"id":10555,"date":"2020-12-14T09:51:23","date_gmt":"2020-12-14T12:51:23","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=10555"},"modified":"2020-12-14T09:55:12","modified_gmt":"2020-12-14T12:55:12","slug":"el-emotivo-testimonio-de-signorini-sobre-su-estadia-con-diego-en-la-provincia-la-naturaleza-pampeana-logro-motivarlo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2020\/12\/14\/el-emotivo-testimonio-de-signorini-sobre-su-estadia-con-diego-en-la-provincia-la-naturaleza-pampeana-logro-motivarlo\/","title":{"rendered":"El emotivo testimonio de Signorini sobre su estad\u00eda con Diego en la provincia: \u201cLa naturaleza pampeana logr\u00f3 motivarlo\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Mal humorado porque el \u00fanico entretenimiento que ten\u00eda por las noches era un televisor blanco y negro sin se\u00f1al que estaba en un dormitorio con apena una lamparita, una mesita de luz y una persiana que no ocultaba ni el ruido de las vacas, <strong>Diego Armando Maradona<\/strong> se pregunt\u00f3: <em>\u201c\u00bfA d\u00f3nde me trajeron hijos de puta?\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><em>-A Fiorito te traje-. <\/em>Le respondi\u00f3 Fernando Signorini, su preparador f\u00edsico, una ma\u00f1ana en plena escarcha en la estancia de un campo en La Pampa a dos meses <strong>del mundial de 1994 en Estados Unidos. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Quisimos alejarlo del ambiente de frivolidades que tanto mal le hizo<strong>,<\/strong> esa especie de desclasamiento que \u00e9l sufri\u00f3 producto de la banalizaci\u00f3n y la estupidez\u201d <\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong><em>\u201cFueron unos de los d\u00edas m\u00e1s felices que compartimos con Diego que recuerde\u201d<\/em>, <\/strong>confes\u00f3 en di\u00e1logo con <strong><em>Revista BIFE<\/em><\/strong>, quien acompa\u00f1\u00f3 a Maradona en N\u00e1poles, el mundial de 1994 y al seleccionado argentino en Sud\u00e1frica 2010. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">El <strong>mundial de 1994 en Estados Unidos <\/strong>se acercaba y Diego Maradona se hab\u00eda aislado 12 d\u00edas para someterse a un exigente entrenamiento f\u00edsico en una estancia (El Marito) en La Pampa junto a su entrenador personal y su familia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/boxeo-diego.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10556\" width=\"585\" height=\"403\"\/><figcaption><em>Foto: La Arena. <\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Era la primera competici\u00f3n mundial que iban a poder disfrutar Dalma y Giannina, sus hijas; y sin saberlo, el \u00faltimo que disputara su padre vistiendo la celeste y blanca. \u201c<em>Quisimos alejarlo del ambiente de frivolidades que tanto mal le hizo<\/em><strong><em>, esa especie de desclasamiento que \u00e9l sufri\u00f3 producto de la banalizaci\u00f3n y la estupidez<\/em><\/strong><em>\u201d<\/em>, sostuvo Signorini.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\"><strong>La naturaleza del 10<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Si entre 1986 y 1990 hab\u00eda sido una liebre por su velocidad, fuerza y destreza f\u00edsica desplegada, para 1994 el cuerpo de Diego Maradona alcanzaba en potencia a un caballo de muchas fuerzas. 12 kil\u00f3metros diarios realizaban Maradona y su preparador f\u00edsico: la distancia que hab\u00eda entre la casa y la tranquera de entrada de la Estancia. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Los trabajos de rutina consist\u00edan en ejercicios de fortalecimiento muscular dentro del cuadro de una tranquera. Por la tarde sesiones de juegos de piernas y golpes a una bolsa de boxeo en un gimnasio, y por \u00faltimo nataci\u00f3n para relajar en un club de Santa Rosa. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><em>\u201cPor las tardes hac\u00eda punching, unos round de boxeo y <\/em><strong><em>le pon\u00edamos la canci\u00f3n de Rocky para motivarlo<\/em><\/strong><em>. A la noche cen\u00e1bamos y jug\u00e1bamos al truco, y despu\u00e9s a dormir\u201d<\/em>, sostuvo Signorini.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"883\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/dieg-jordan.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10557\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/dieg-jordan.jpg 720w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/dieg-jordan-245x300.jpg 245w\" sizes=\"(max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><figcaption><em>Foto: El Gr\u00e1fico<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Con la 9 de <strong>Michael Jordan<\/strong> y vincha rambo style, los peones del campo observaban a Maradona que pasaba corriendo. <strong>Muchos paisanos conoc\u00edan el nombre Maradona pero nunca lo hab\u00eda visto jugar<\/strong>. Incluso Signorini cuenta la an\u00e9cdota de que un lugare\u00f1o confundi\u00f3 a Diego con Don Diego (su padre), y le dijo: \u201cMaradona!\u2026 lo ten\u00eda m\u00e1s flaquito\u201d.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Lo f\u00edsico nunca me import\u00f3, ten\u00edamos que lograr que \u00e9l se convenciera de que era la hora&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Si bien no era Fiorito, el campo lo remit\u00eda al potrero. Lo rudimentario del contexto rural adoptaba a un Diego Maradona que no necesitaba m\u00e1s suplemento vitam\u00ednico que el aliento de sus hijas y los asados de Don Diego qui\u00e9n lo acompa\u00f1aba a todas partes.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\"><strong>Los d\u00edas m\u00e1s felices<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Don Diego era el encargado de la alimentaci\u00f3n de su hijo. La parrilla no pod\u00eda faltar. Su padre lo esperaba con cordero o pollo durante las eternas jornadas de entrenamiento, algunas frutas y verduras acompa\u00f1aban el men\u00fa; abundante agua para hidratar el cuerpo y una hora de siesta. Por las noches, una copa de vino de permitido. A la ma\u00f1ana siguiente, ocho en punto exactamente, Diego despertaba a su gente con <strong>\u201cVen\u00ed Raquel\u201d de los Aut\u00e9nticos decadentes<\/strong> al palo, mientras &nbsp;le cebaban mates y se preparaba para peinarse o afeitarse en un espejo. <em>\u201cQuer\u00eda que encontrara en la naturaleza sus or\u00edgenes. Ah\u00ed no hab\u00eda sint\u00e9tico ni maquina isocinetica: era Diego y el paisaje, la naturaleza pampeana logr\u00f3 motivarlo\u201d,<\/em> record\u00f3 \u201cel profe\u201d aquellos 12 d\u00edas de preparaci\u00f3n en la <strong>Estancia El Marito<\/strong>, un 9 de abril de 1994.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"LOS AUTENTICOS DECADENTES - VENI RAQUEL\" width=\"640\" height=\"360\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/be53Ztu7a5o?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Era uno de esos d\u00edas felices en la vida de Diego Armando Maradona conectado naturalmente con el futbol. <\/strong>Y su entrenador, una de las personas que protagoniz\u00f3 de las idas y vueltas m\u00e1s profundas en la vida de Diego, as\u00ed lo entend\u00eda: <em>\u201cNo hab\u00eda que cometer la imprudencia de que no se pudiera aislar. <\/em><strong><em>Lo f\u00edsico nunca me import\u00f3, ten\u00edamos que lograr que \u00e9l se convenciera de que era la hora<\/em><\/strong><em>. Yo sab\u00eda que iba a dar todo porque lo hac\u00eda no solamente por sus hijas, sino que tambi\u00e9n por amor a la camiseta de Argentina\u201d<\/em>, se\u00f1al\u00f3 &#8220;el profe&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"529\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/diego-se-afeita.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10558\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/diego-se-afeita.jpg 900w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/diego-se-afeita-300x176.jpg 300w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/diego-se-afeita-768x451.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><figcaption><em>Diego afeit\u00e1ndose en la estancia El Marito<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p style=\"font-size:30px\"><strong>El partido m\u00e1s dif\u00edcil <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Los demonios de la adicci\u00f3n a la coca\u00edna recorr\u00edan la habitaci\u00f3n de Diego Armando Maradona. Consciente de la crisis de abstinencia que le acechaba, desvelado,&nbsp;una madrugada se destap\u00f3 de su cama y sali\u00f3 corriendo hacia el interior del campo acompa\u00f1ado por su preparador f\u00edsico. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u201c<em>Nos pusimos a correr a la luz de una luna incre\u00edble que nunca olvidar\u00e9. Fuimos hasta la tranquera, hicimos distintos movimientos, hasta que \u00e9l me dice: \u201cbueno, ya est\u00e1\u201d<\/em>, detall\u00f3 Signorini. \u201c<em>Lo recuerdo con mucha emoci\u00f3n porque <\/em><strong><em>solamente Diego y yo sabemos el esfuerzo brutal que hizo para poder derrotar a esa puta coca\u00edna<\/em>\u201d<\/strong>, concluy\u00f3 Signorini, qui\u00e9n se hab\u00eda preparado para acompa\u00f1ar a Diego durante los brotes de abstinencia. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Sin embargo, nadie iba a imaginar que meses m\u00e1s tarde la historia de Diego con la selecci\u00f3n Argentina iba a terminar con el doping tras el partido con Niger\u00eda en 1994. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El hist\u00f3rico entrenador recuerda con emoci\u00f3n el tiempo que pas\u00f3 con Maradona en la estancia El Marito. &#8220;Fueron los d\u00edas m\u00e1s felices que compartimos&#8221;. La vez que un paisano confundi\u00f3 a Diego con Don Diego: \u201c\u00a1Lo ten\u00eda m\u00e1s flaquito!\u201d, le dijo. La rutina del 10 en la llanura. La terrible lucha contra la coca\u00edna. La canci\u00f3n con la que el astro se levantaba todos los d\u00edas. Y m\u00e1s detalles de Signorini, en exclusiva con BIFE. <\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":10559,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[1129,15],"tags":[1825,44,366],"class_list":["post-10555","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-foco","category-sociedad","tag-diego-armando-maradona","tag-la-pampa","tag-recuperacion"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10555"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10555"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10555\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10569,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10555\/revisions\/10569"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10559"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10555"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10555"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10555"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}