{"id":10410,"date":"2020-12-09T15:34:59","date_gmt":"2020-12-09T18:34:59","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=10410"},"modified":"2020-12-09T15:35:01","modified_gmt":"2020-12-09T18:35:01","slug":"todos-los-silencios-todas-las-ausencias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2020\/12\/09\/todos-los-silencios-todas-las-ausencias\/","title":{"rendered":"Todos los silencios, todas las ausencias"},"content":{"rendered":"\n<p><em>\u2018\u2019El poder que te pisa es pasajero,\nel amor de la gente es para siempre\u2019\u2019 (Diego Maradona, 1996)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\"><strong>No est\u00e1 Claudia<\/strong>, la constante e inteligente mujer que lo acompa\u00f1\u00f3 casi&nbsp; tres d\u00e9cadas. La persona que antes de hablar, pensaba. Que siempre fue previsora por si ven\u00edan tiempos de vacas flacas. Una espiral de denuncias sin contestaci\u00f3n medi\u00e1tica pero s\u00ed judicial, desconfianzas <strong>y el fin del ciclo del eterno perd\u00f3n por parte de Villafa\u00f1e <\/strong>marcaron la \u00faltima d\u00e9cada larga de relaci\u00f3n. Al silencio y el innegociable perfil bajo, le sigui\u00f3 la necesidad imperiosa de empezar a decir<strong> NO<\/strong> como pareja, socia y madre. Y ten\u00eda costos decirle <strong>NO<\/strong> a Maradona.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"675\" height=\"900\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/diegoclaudia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10416\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/diegoclaudia.jpg 675w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/diegoclaudia-225x300.jpg 225w\" sizes=\"(max-width: 675px) 100vw, 675px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>No est\u00e1n Dalma y Giannina<\/strong>. Los dos nombres m\u00e1s invocados en juramentos en dos mil a\u00f1os de cristianismo. Dalma cerebro y raciocinio, Giannina coraz\u00f3n y emoci\u00f3n. Dalma Villafa\u00f1e y Giannina Maradona. Sus afectos, sus nenas, crecieron y tomaron conciencia observando el dolor de una madre presente a trav\u00e9s de la omnipresente ausencia de un padre extraviado en los vahos de las adicciones. Y dentro de las t\u00edpicas idas y venidas maradonianas, la realidad es que la relaci\u00f3n nunca volvi\u00f3 a ser la misma. Las chicas (que crecieron, tienen m\u00e1s de 30 a\u00f1os y un pasar econ\u00f3mico relajado), se enteraban por los medios de la mayor\u00eda de las cuestiones y el di\u00e1logo era m\u00e1s bien escaso e intermitente. <strong>Quiz\u00e1s no haya punto m\u00e1s bajo en la vida de Maradona<\/strong>, que los hay tantos como gloriosos,\u00a0 que la judicializaci\u00f3n del v\u00ednculo con las dos (otrora) luces de sus ojos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Al silencio y el innegociable perfil bajo, le sigui\u00f3 la necesidad imperiosa de empezar a decir<strong> NO<\/strong> como pareja, socia y madre. Y ten\u00eda costos decirle <strong>NO<\/strong> a Maradona&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>No est\u00e1n Do\u00f1a Tota y Don Chitoro<\/strong>. Los correntinos humildes, unidos y luchadores que emprendieron viaje en la d\u00e9cada del 60 desde Esquina, Corrientes hacia el Conurbano bonaerense, en busca de trabajo en el cord\u00f3n industrial circundante a Lan\u00fas y Avellaneda. <strong>Ocho bocas por alimentar para Chitoro, ocho criaturas din\u00e1micas por contener y educar&nbsp; para Tota<\/strong>. Viajes en colectivo, parado, durmi\u00e9ndose del cansancio y con Dieguito apoyado sobre sus muslos y despert\u00e1ndolo en la parada de Fiorito, a la vuelta de los entrenamientos en La Paternal. Del d\u00eda 4 al 15 del mes, con garant\u00edas de comer. De all\u00ed hasta cobrar de nuevo, mate cocido y alg\u00fan pan casero. Con suerte. Los amaba. Los veneraba. Su mam\u00e1, el amor de su vida. Su padre, ese asador chamamecero con el cual se abrazaba a los gritos cada vez que sonaba Kil\u00f3metro Once, mientras pescaban dorados en su tambi\u00e9n correntino (como ellos) R\u00edo Paran\u00e1. Ese padre que le pasa el testigo a los 16 a\u00f1os al purrete pelilargo que despunta talento con la camiseta de Argentinos Juniors y la Selecci\u00f3n. A partir de all\u00ed y hasta el final de sus d\u00edas, ser\u00e1 Diego Armando el proveedor absoluto de toda la familia y sus ramificaciones. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1004\" height=\"565\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/maradonadalma.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10417\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/maradonadalma.jpg 1004w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/maradonadalma-300x169.jpg 300w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/maradonadalma-768x432.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1004px) 100vw, 1004px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>No est\u00e1n los amigos de la vida.\u00a0 No est\u00e1n sus hermanas. No est\u00e1 el Doctor Cahe. Dieguito Junior est\u00e1 en Italia con Covid<\/strong>. <strong>Jana <\/strong>le da sus \u00faltimos mates y abrazos y pone su nombre para los contratos de alquiler (Maradona tiene 200 millones de d\u00f3lares de fortuna pero debe alquilar mediante terceros por sus cientos de conflictos judiciales). Los amigos que se pueden discernir entre la dificultosa mara\u00f1a que envuelve a todo aquel con acceso a una marca mundial (Maradona) capaz de abrir puertas y generar negocios cuantiosos en todos y cada uno de los pa\u00edses del mundo (incluyendo Corea del Norte). Sus ex compa\u00f1eros de los Cebollitas, la generaci\u00f3n del 86, un C\u00f3ppola que a pesar de las demonizaciones lo conoci\u00f3 siendo un exitos\u00edsimo representante, le dedic\u00f3 el 100 x 100 de su tiempo y seg\u00fan numerosos testimonios se encarg\u00f3 personalmente de la higiene y hasta de las reanimaciones en sobredosis del astro del f\u00fatbol mundial, y al cual en sede judicial no se pudo demostrar que le haya robado un solo peso a Diego.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><strong>No est\u00e1n Do\u00f1a Tota y Don Chitoro<\/strong>. Los correntinos humildes, unidos y luchadores que emprendieron viaje en la d\u00e9cada del 60 desde Esquina, Corrientes hacia el Conurbano bonaerense&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Todos brillan por su ausencia. La realidad es que salvo a su sobrino Jony, Pelusa no conoce a los que lo rodean. NO LOS QUIERE. NO CONF\u00cdA EN ELLOS. <strong>Hay un brillo cegador de ausencias y afectos. Hay silencios muy profundos\u00a0 que s\u00f3lo se cortan con gritos, con pedidos de alcohol y llantos para adentro.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"575\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/diegotota-1024x575.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10418\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/diegotota-1024x575.jpg 1024w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/diegotota-300x168.jpg 300w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/diegotota-768x431.jpg 768w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/diegotota.jpg 1140w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">\u00bf<strong>Y qui\u00e9nes est\u00e1n?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Est\u00e1n aquellos que son capaces de arrastrarlo, desolado y balbuceante,\u00a0en el d\u00eda de su cumplea\u00f1os 60 para mostrar el buzo de su nueva sponsorizaci\u00f3n (petrolera nacional de fuste).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Est\u00e1n aquellos que cambian cada 15 d\u00edas los n\u00fameros de sus dos celulares. <\/strong>Que venden mediante redes sociales una vida id\u00edlica (Diego comiendo locro, cenando lech\u00f3n, comercializando fideos, habanos, etc) en donde no se toca ni de puntillas la brutal adicci\u00f3n al alcohol y los barbit\u00faricos con la cual Maradona reemplaz\u00f3 a la coca\u00edna. Una historia cl\u00ednica que enrostra a vuelo de p\u00e1jaro una vida repleta de excesos. Momentos de sacar el respirador de la cara y comer cuatro fugazzetas con queso y doble mozarella. Momentos de adrenalina tan intensos en una personalidad altamente adictiva (<em>escuchar 17 horas el mismo tema de Manu Chao, jugar 25 horas seguidas al golf, desde ni\u00f1o pasar d\u00edas enteros improvisando en el patio de su casa a que el bal\u00f3n no se caiga jam\u00e1s).<\/em><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Est\u00e1n aquellos que son capaces de arrastrarlo, desolado y balbuceante,\u00a0en el d\u00eda de su cumplea\u00f1os 60 para mostrar el buzo de su nueva sponsorizaci\u00f3n (petrolera nacional de fuste)&#8221;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Suenan las alarmas el d\u00eda 30 de octubre en la cancha de Gimnasia y Esgrima de la Plata. El logo del 86, esa estampa eterna que desparrama y desparrama ingleses, que cada d\u00eda hace el gol un poco m\u00e1s lindo, que a cada repetici\u00f3n de la entrega del trofeo dibuja una sonrisa tan pura y sana, se ve <strong>opacado por el Maradona deprimido, perdidamente enamorado de Roc\u00edo Oliva e incapaz de aceptar que su ex est\u00e1 viviendo otra historia, que se niega a comer y a bromear, que ya no quiere ver f\u00fatbol, que ni siquiera desea ir a la cancha, el\u00a0 \u00fanico lugar en el mundo donde fue realmente feliz. <\/strong>Ponerse en el lugar de un hombre con un ego y orgullo tan poderoso, cay\u00e9ndose entre siete y ocho veces por d\u00eda seg\u00fan testimonio de m\u00e9dicos que le operaron las rodillas, con el hombro derecho destrozado, casi sin poder respirar, cargando culpas y rencores insuperables, al cual millones (en la lejan\u00eda) le gritan \u2018\u2019te amo sos lo m\u00e1s grande del mundo\u2019\u2019, pero con el cual es imposible convivir, proyectar y ya siquiera dialogar desde hace m\u00e1s de tres d\u00e9cadas por lo menos. <strong>QUIEN LLEVA LA CONTRARIA, SALE EYECTADO<\/strong>. <strong>MARADONA, para las aves de rapi\u00f1a insaciables que lo rodean, es un mal plan de negocios para el logo del 86. <\/strong>Lo desconectan de todo v\u00ednculo sano, lo a\u00edslan mientras facturan por doquier. No hay manera de llegar. Custodios con ametralladoras lo \u00bfcuidan? del mundo exterior, mientras <strong>los negocios del logo se reproducen para benepl\u00e1cito de los roedores inescrupulosos<\/strong>. Nadie est\u00e1 a cargo, pasan horas sin que se controlen sus signos vitales, y finalmente en un playroom de una casa de Tigre, a 20 kil\u00f3metros de su Villa Fiorito natal, termina el viaje f\u00edsico de un ser tan grandioso como cuestionable. A palabras de GALEANO, \u2018\u2019el m\u00e1s humano de los Dioses\u2019\u2019. Un Dios sucio y pecador, como todos nosotros. <\/p>\n\n\n\n<p><em>\u2018\u2019Yo me\nequivoqu\u00e9 y pagu\u00e9, pero la pelota no se mancha<\/em>\u201d.\nDiego Armando Maradona.<\/p>\n\n\n\n<p> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cronista recorre la vida del astro y explica c\u00f3mo a trav\u00e9s del tiempo Diego ingresa a un silencioso laberinto de ausencias. &#8220;Hay silencios muy profundos\u00a0que s\u00f3lo se cortan con gritos, con pedidos de alcohol y llantos para adentro&#8221;. Sin Claudia, sin sus hijas, sin sus padres y sus primeros amigos, la vida de Maradona es terreno f\u00e9rtil para que los &#8220;roedores inescrupulosos&#8221; se empachen de negocios. As\u00ed, a 20 kil\u00f3metros de su Villa Fiorito natal, termina el viaje f\u00edsico de &#8220;el m\u00e1s humanos de los Dioses&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"author":25,"featured_media":10420,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[1129,15],"tags":[1824,1825],"class_list":["post-10410","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-foco","category-sociedad","tag-diego","tag-diego-armando-maradona"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10410"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/25"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10410"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10410\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10432,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10410\/revisions\/10432"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10420"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10410"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10410"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10410"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}