{"id":1033,"date":"2019-12-05T18:20:08","date_gmt":"2019-12-05T21:20:08","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=1033"},"modified":"2020-03-15T18:25:40","modified_gmt":"2020-03-15T21:25:40","slug":"el-encuentro-de-dos-jovenes-en-el-festival-de-calles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2019\/12\/05\/el-encuentro-de-dos-jovenes-en-el-festival-de-calles\/","title":{"rendered":"El encuentro de dos j\u00f3venes en el Festival de Calles"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size\">El Festival de Las Calles sonaba prometedor. Como casi todas las ciudades argentinas, Santa Rosa no le escap\u00f3 a la proliferaci\u00f3n de cervecer\u00edas -\u00bf<strong>por qu\u00e9 parece ser el \u00fanico rubro que crece en medio de una crisis aparentemente terminal?-<\/strong>, y yo, como casi todos, no le pude escapar a la devaluaci\u00f3n. Entonces me dirig\u00ed pasadas las 20 a la intersecci\u00f3n de Yrigoyen y Urquiza, con el fin de cazar alguna oferta y disfrutar de unas cervezas en medio de este fest\u00edn popular.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Me top\u00e9 con un cami\u00f3n que oficiaba de escenario. Un matrimonio muy astuto se hab\u00eda llevado las reposeras, el resto de los mortales nos amontonamos en los cordones de las veredas y en las esquinas, con el deseo masivo de generar un poco de calor. <strong>Bastante extra\u00f1a la primera noche de mi\u00e9rcoles de este diciembre: fr\u00edo y hab\u00eda fiesta en la calle.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Por un momento, parada frente a Bruselas, me acord\u00e9 de mi bisabuela cuando vi a toda esa gente amontonada, reunida porque s\u00ed, sin ning\u00fan motivo en particular, <strong>\u00bfy qu\u00e9 mejor motivo para reunirse que no tener ninguno?<\/strong> Mi bis abuela era de Andaluc\u00eda, y recuerdo las historias de fiesta y pasi\u00f3n que me contaba de aquella tierra maravillosa. Multitudes de personas se amontonaban como sardinas en las calles a festejar todo y nada, a beber vino, a bailar porque s\u00ed, a cantar desesperadamente. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">En una de esas fiestas andaluzas, por el azar de la vida, mi bis abuela conoci\u00f3 a mi bisabuelo (un hombre muy bonach\u00f3n, seg\u00fan ella). <strong>A \u00e9l nunca lo conoc\u00ed porque fue asesinado en Espa\u00f1a por la dictadura de Franco. <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Ac\u00e1, en Santa Rosa, no vivimos bajo ninguna dictadura, pero a m\u00ed, a veces, me envuelve cierta <strong>dictadura de la modorra<\/strong>. Aunque este no es el caso. Porque los recuerdos y este mi\u00e9rcoles en la calle me produjeron una repentina euforia de fiesta y pasi\u00f3n. De esta manera \u2013encendida- me dirig\u00ed a comprar varias cervezas, al mismo tiempo que escuch\u00e9 a un hombre con un buzo en el cuello decir: \u201cEsto es para demostrar que en Santa Rosa se pueden hacer cosas\u201d. \u00bfSe pueden hacer cosas en Santa Rosa? <strong>Si hay algo a favor nuestro, es la virginidad de este suelo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Frente a Bruselas\nhab\u00eda numerosas mesas, ocupadas por familias enteras y aficionados a la cerveza\nque poblaron el tramo de la Yrigoyen. Por $150 me arm\u00e9 con un vaso de Session\nIPA y charl\u00e9 con cuanto conocido se me cruz\u00f3. Mis amigos m\u00e1s pudientes se\nacercaron con hamburguesas y una banda de rock sonaba desde arriba del cami\u00f3n.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Pasadas las 00 una pista de baile improvisada frente al escenario desbordaba de gente bailando a todo ritmo con un dj avispado que pasaba canciones de Los Palmeras. Un chab\u00f3n de chalequito gris, camisa blanca, dej\u00f3 unos libros de autoayuda sobre la mesa y se puso a bailar Los Charros. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">En ese momento, alguien de atr\u00e1s me empuj\u00f3 sin querer: un flaco de unos 25 a\u00f1os, pelo rapado a los costados, barbita prolija, jean apretado. \u201cUno m\u00e1s\u201d, pens\u00e9 indiferente. Cuando iba a voltear nuevamente, desliz\u00f3: <strong>\u201cQu\u00e9 bueno que tocan otras bandas, porque siempre son las mismas en estos eventos\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-\u00bfA qu\u00e9 te refer\u00eds?- mostr\u00e9 inter\u00e9s. Era algo que ven\u00eda pensando: en La Pampa hay una tendencia a que ciertos grupos acaparen todo, como una <strong>pasi\u00f3n galopante por aparecer con una imagen que \u201cest\u00e1 bien\u201d, que es \u201ccorrecta\u201d y \u201ccomprometida\u201d<\/strong>. Por ejemplo, narrar la pampeaneidad por la \u201clucha\u201d de los r\u00edos que nunca estuvieron. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">-Claro, que siempre son los mismos, como que bajan un mensajito mon\u00f3tono, y medio que aburren ciertas banditas, \u00bfno?- me dijo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Con el flaco estuvimos hablando como una hora, hasta la 1, cuando la gente se empez\u00f3 a ir porque ma\u00f1ana es d\u00eda laboral. Se ofreci\u00f3 acompa\u00f1arme hasta mi casa, pero le dije <strong>\u201cno, gracias\u201d<\/strong>. No es que no pens\u00e9 otras cosas. Pero estaba verdaderamente cansada. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Curiosamente no nos pasamos ning\u00fan tel\u00e9fono ni ninguna red social. Quedamos en encontrarnos el pr\u00f3ximo <strong>mi\u00e9rcoles en la calle Alvear<\/strong>, en el Festival de Calles. <strong>\u201cLo dejamos librado al azar\u201d, le dije. \u201cComo mis bisabuelos\u201d, pens\u00e9. <\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una lectora de Revista BIFE concurri\u00f3 ayer al Festival de calles 2019 y quiso compartir su experiencia con nosotros. La fiesta al aire libre, la crisis econ\u00f3mica, la historia de amor de sus bisabuelos espa\u00f1oles y un encuentro prometedor con un muchacho. Todo sucedi\u00f3 en un tramo de la calle Yrigoyen, entre cervezas y m\u00fasica.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1037,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[216,210,213,215,217,209,107,106],"class_list":["post-1033","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sociedad","tag-bruselas","tag-came","tag-cervecerias","tag-musica","tag-rioatuel","tag-festivaldecalles","tag-lapampa","tag-santarosa"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1033"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1033"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1033\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1181,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1033\/revisions\/1181"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1037"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1033"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1033"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1033"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}