{"id":10266,"date":"2021-12-25T15:00:01","date_gmt":"2021-12-25T18:00:01","guid":{"rendered":"http:\/\/revistabife.com\/?p=10266"},"modified":"2021-12-26T22:27:21","modified_gmt":"2021-12-27T01:27:21","slug":"__trashed-19","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/2021\/12\/25\/__trashed-19\/","title":{"rendered":"La sangrienta historia detr\u00e1s del nombre &#8220;Pasaje Lecitra&#8221; que cambi\u00f3 el barrio Atuel"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-medium-font-size\">Si bien hoy es un barrio tranquilo y familiar que suele ser noticia debido a los desbordes cloacales, el <strong>R\u00edo Atuel<\/strong> supo ser uno de los sitios m\u00e1s <strong>peligrosos<\/strong> de <strong>Santa Rosa<\/strong>. Ten\u00eda todos los condimentos para que as\u00ed sea: <strong>carec\u00eda de comisar\u00edas<\/strong>, subsist\u00eda una juventud prepotente con cabecillas que impart\u00edan ciertas reglas hacia el interior y para aquellos de afuera que quisieran entrar (cobraban un \u201cpeaje\u201d), y todav\u00eda estaban las <strong>pasarelas interconectadas<\/strong> por puentes con todos los pisos que facilitaban emboscadas, atracos, huidas y escondites. Todo cambi\u00f3 a partir de finales del 2003, cuando un sangriento episodio oblig\u00f3 a las autoridades a tomar medidas dr\u00e1sticas luego de la presi\u00f3n social.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><em>\u201c<strong>Viste las pel\u00edculas de los EEUU que est\u00e1n los negros del Bronx con fogones en los tachos\u2026 bueno, era as\u00ed, olv\u00eddate\u201d<\/strong>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">A\u00f1o 2003, diciembre, d\u00eda siete. Cuatro muchachos euf\u00f3ricos est\u00e1n sentados o parados, con m\u00fasica, bebiendo vino y tomando \u201cpasta\u201d en una de las escaleras del barrio Atuel. Subiendo por ah\u00ed, caminando por el pasillo del primer piso, atravesando una pasarela, <strong>Laura<\/strong> termina de almorzar con su familia. Abajo, el <strong>Pasaje Amoroso<\/strong>, y en perpendicular desde el primer piso, se puede identificar el departamento 2 de la tira 17, la casa de <strong>Marcelo Lecitra,<\/strong> donde vive con su hija de corta edad y la madre de la ni\u00f1a. Ella se encuentra trabajando de vigilante comunitaria en el Hospital Lucio Molas, lugar en que m\u00e1s tarde ver\u00e1 a su esposo en una camilla, cubierto con una s\u00e1bana ensangrentada.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><em>\u201c<strong>Lo primero que hizo fue agarrarse de la columna frente a su casa, y gritar. Nadie, en las pasarelas, bajaba para ayudarlo; ten\u00edan miedo\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Marcelo Lecitra se sienta y los j\u00f3venes de las escaleras se levantan. En el primer piso, Laura, a punto de terminar la sobremesa, cierra las cortinas para que no entre el sol fuerte que se presenta en un cielo despejado, sin viento; bosteza. <strong>Lecitra hamaca por \u00faltima vez a su hija en una silla<\/strong>. <strong>Tiene un rev\u00f3lver<\/strong> en el caj\u00f3n de una mesa de luz a pocos metros de donde est\u00e1. Son las cuatro de la tarde del s\u00e1bado 7 de diciembre del 2003, la atm\u00f3sfera somnolienta de la siesta se despliega por todo el barrio en silencio, apacible, pero Lecitra escucha un ruido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><em>\u201c<strong>Esos eran los muchachos que te cobraban peaje para que puedan entrar los de afuera. No hab\u00eda ning\u00fan conflicto previo. Entraron para chetearle la guita. Se complic\u00f3 porque estaba la criatura en el medio\u201d.&nbsp;<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Dos individuos -Quiroga y Noguera- est\u00e1n frente a Lecitra, en su casa, y se trenzan. Otro espera afuera, hace de \u201ccampana\u201d. La nena de Lecitra permanece acostada a pocos cent\u00edmetros, lo que tensa a\u00fan m\u00e1s la situaci\u00f3n dentro del departamento. Quiroga, apodado \u201cYerbado\u201d, tiene una faca. <strong>Lecitra agarra el rev\u00f3lver<\/strong> pero tras un forcejeo en el que se desprenden mechones de pelo, se rompe un florero, el arma cae al piso y Lecitra es apu\u00f1alado en la zona intercostal derecha y en el abdomen. La sangre salpica las paredes y el piso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><em>\u201c<strong>Se le sal\u00edan las tripas, por eso utilizamos unas s\u00e1banas, para met\u00e9rselas de nuevo adentro\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"874\" height=\"639\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/atuel-manifestacion-frente-a-la-casa-de-Lecitra.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10271\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/atuel-manifestacion-frente-a-la-casa-de-Lecitra.jpeg 874w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/atuel-manifestacion-frente-a-la-casa-de-Lecitra-300x219.jpeg 300w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/atuel-manifestacion-frente-a-la-casa-de-Lecitra-768x562.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 874px) 100vw, 874px\" \/><figcaption><em>Los vecinos, frente a la casa de Lecitra, se manifestaron hasta que el joven muri\u00f3. En una oportunidad, dos de los involucrados en el crimen arrojaron piedras y amenazaron a los manifestantes. Fuente: La Arena<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Despu\u00e9s de la absurda situaci\u00f3n, los individuos huyen<\/strong>. Lecitra, retorci\u00e9ndose, sale afuera, <strong>al Pasaje que luego llevar\u00e1 su nombre.<\/strong> Laura, que se encamina a la habitaci\u00f3n, escucha gritos. De las pasarelas se ven cabezas como hongos que asoman. Laura ve a Lecitra agarr\u00e1ndose de la columna, sosteni\u00e9ndose el abdomen, hasta que cae al piso. En camis\u00f3n, Laura baja a toda velocidad. Despu\u00e9s se suma otra vecina y una polic\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><em><strong>\u201c\u00c9l estaba boca abajo. Las tripas estaban tocando el pavimento bajo el sol\u201d.&nbsp;<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><em>\u201cLos ojos\nbien celestes ten\u00eda\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><em>\u201c<strong>Le preguntaba quien hab\u00eda sido y el Lecitra balbuceaba, no le sal\u00eda ninguna voz, pero ley\u00e9ndole los labios se entend\u00eda qui\u00e9n hab\u00eda sido\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">Los agresores escaparon y la polic\u00eda sali\u00f3 a buscarlos. Primero se dirigieron a una casa ubicada en Gentile y Smithd, donde detuvieron Yerbado, joven de 23 a\u00f1os, cabecilla de la banda del Atuel. Horas m\u00e1s tarde detuvieron al otro agresor en el barrio, tras varios allanamientos. Los individuos, cuando escaparon, dejaron gotas de sangre que sirvi\u00f3 como pista para que los uniformados los encuentren. D\u00edas m\u00e1s tarde, cuando Marcelo Lecitra muere, <strong>el \u201ccaminito\u201d de sangre a lo largo del Pasaje Amoroso se cambi\u00f3 de nombre por Pasaje Lecitra.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><em><strong>\u201cSent\u00ed todo el griter\u00edo. Uno se fue para la casa del padre y se escondi\u00f3 debajo de la cama. A los otros los atraparon de toque\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">A partir de ese d\u00eda, la realidad del barrio Atuel cambi\u00f3 radicalmente. M\u00e1s de <strong>300 personas <\/strong>se manifestaron todos los d\u00edas bajo la consigna \u201cBasta de impunidad carajo: ac\u00e1 decimos basta!\u201d, durante 20 d\u00edas, hasta que Lecitra falleci\u00f3. <strong>Los vecinos ped\u00edan seguridad. <\/strong>Era diciembre del 2003 y faltaban solo tres meses para que se desarrollen las multitudinarias marchas de Blumberg, \u201cTodos por Alex\u201d: el clima de \u00e9poca demandaba mano dura. Incluso dos semanas antes del episodio, <strong>N\u00e9stor Kirchner<\/strong>, que a\u00fan no hab\u00eda asumido como presidente, hab\u00eda arribado a General Pico y, en una concentraci\u00f3n de 200 vecinos, le hicieron una sola demanda: mayor seguridad. \u201cYa es intolerable que nosotros tengamos que vivir enrejados mientras un pu\u00f1ado de delincuentes apa\u00f1ado por los de arriba roban, matan, se drogan y tienen aguantaderos en pleno barrio\u201d, reclam\u00f3 un vecino al diario La Arena de aquella \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\">En las marchas, adem\u00e1s, dos de los integrantes de la banda (\u201cToro\u201d y el \u201cCabez\u00f3n\u201d) se apostaban en las pasarelas y desde lo alto <strong>amenazaban y arrojaban piedras a los manifestantes, lo que aceler\u00f3 a\u00fan el proceso de seguridad<\/strong> en el Atuel. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><em>\u201cEl Atuel est\u00e1 fuera de mercado, por la inseguridad ni por asomo le puedo vender ah\u00ed algo a alguien\u201d,<\/em> dijo <strong>Angel Aimett<\/strong>a, propietario de una reconocida inmobiliaria, en 2003 al diario La Arena. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"641\" src=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Atuel-tierno-1024x641.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10272\" srcset=\"https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Atuel-tierno-1024x641.jpeg 1024w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Atuel-tierno-300x188.jpeg 300w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Atuel-tierno-768x481.jpeg 768w, https:\/\/revistabife.com\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Atuel-tierno.jpeg 1041w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption><em>El flamante ministro de Seguridad, Juan Tierno. El barrio cambi\u00f3 radicalmente a partir del caso Lecitra. Fuente: La Arena<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Juan Carlos Tierno <\/strong>era el flamante ministro de Seguridad del gobierno de Carlos Verna, y fue quien se encarg\u00f3 de modificar el barrio para mayor tranquilidad de los vecinos. En primer lugar, la demanda m\u00e1s urgente: <strong>pusieron una comisaria<\/strong> dentro del barrio. En segundo lugar, <strong>cortaron las pasarelas<\/strong> que se conectaban entre todos los pisos y facilitaban la tarea de los atracadores; entre otras medidas como la desarticulaci\u00f3n del Consorcio e implementaci\u00f3n de una nueva <strong>Comisi\u00f3n Vecinal, el control del expendio de bebidas alcoh\u00f3licas y el desarrollo de actividades recreativas<\/strong> y culturales para los m\u00e1s peque\u00f1os. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este mes se cumplieron 18 a\u00f1os del crimen que modific\u00f3 para siempre el Barrio Atuel, famoso en aquel entonces por los atraques violentos y por la facilidad de escurrirse entre los puentes que conectaban todo el complejo. Por un camino de gotas de sangre surgi\u00f3 en homenaje el &#8220;Pasaje Lecitra&#8221;, antes denominado &#8220;Pasaje Amoroso&#8221;. Revista BIFE habl\u00f3 con Laura, una de las vecinas que socorri\u00f3 al apu\u00f1alado. El recuerdo y los detalles. <\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":10284,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[1129,1335,30,15],"tags":[605,1530,966,1816],"class_list":["post-10266","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-foco","category-historias-de-la-ciudad","category-periscopio-urbano","category-sociedad","tag-atuel","tag-barrio-rio-atuel","tag-homicidio","tag-pasaje-lecitra"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10266"}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10266"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10266\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23117,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10266\/revisions\/23117"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10284"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10266"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10266"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistabife.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10266"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}