Carlos Casali: “El escritor debe participar de los debates de su época”

“Comencé a escribir en la secundaria, en medio de la última dictadura”, cuenta el narrador. Sostiene que una característica de la Literatura Pampeana es el “ritmo especial heredado del paisaje” y asegura que “Un intelectual no puede estar ajeno a la realidad y a la toma de posiciones”.

La precisión de la palabra es lo fundamental de un relato breve. Es como si fuera un relámpago que irrumpe en la habitación y marca nuestra visión. El cuento corto se cuela en el pensamiento y su estímulo queda latente. Si alguna vez hemos sabido de la contundencia de los microrrelatos, esa sensación quedó grabada en la memoria con aquellas líneas de Augusto Monterroso: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”.

Carlos Casali concentra en estos relatos breves, como lo han hecho en nuestra región Walter Cazenave y Olga Reinoso, vivencias y experiencias que representan la realidad, aguafuertes de lo mundano que, en un atisbo, orillean lo fantástico. Una serie de sucesos cotidianos que el escritor percibe, sopesa y resignifica con una delicada estética, para refractarlos en el arte de la escritura. 

Se entrecruzan en sus microcuentos lo real, la tecnología, el sueño, el desdoblamiento; lo cual nos retorna a la impronta cortazariana (embebida de Poe) de lo sorprendente, de las historias que se proyectan desde una situación mínima a otra que perturba nuestra mirada habitual. Casali logra un efecto que tracciona al lector/a a un ámbito simbólico y literario. Pero aún así, estos relatos brevísimos no pierden anclaje con lo social y la cotidianidad del ser humano. 

Carlos Manuel Casali, es docente. Nació el 15 septiembre de 1962 en Darregueira (Pcia. de Bs. As.). donde reside. Participó de la Antología trinacional “Borrando Fronteras”, editada en Argentina por Macedonia Ediciones. Participó en la antología “¡Basta! Cien hombres contra la violencia de género”, y en varias publicaciones similares. Fue editado en un cuadernillo de poesía por la Municipalidad de Santa Rosa.

La precisión de la palabra es lo fundamental de un relato breve. Es como si fuera un relámpago que irrumpe en la habitación y marca nuestra visión

OCHO PREGUNTAS

¿Había en el hogar una biblioteca familiar? ¿Cómo se relacionó con los libros?

En mi casa no había biblioteca. Estando en la primaria participamos de un concurso grupal, no recuerdo nada sobre el concurso, creo recordar que era de FACC o de alguna otra entidad cooperativa. El premio eran libros, el que me tocó se llamaba Cafetania de Samuel Ruiz Lujan. Era una historia social que me impactó y me dejó con ganas de seguir leyendo.

¿Cuándo empieza a escribir?

Comencé a escribir en la secundaria. En medio de la última dictadura.

¿Qué obras marcaron sus lecturas? ¿En qué sentido?

Muchos libros me marcaron. Creo que tiene que ver con la edad. Cien años de soledad cuando adolescente. Después Altazor de Vicente Huidobro, Las obras completas de Alejandra Pizarnik, El junco y la corriente de Juanele Ortíz, etc. En qué sentido es muy amplio. Lo sintético y doloroso de Pizarnik, La idea del Creacionismo de Vicente Huidobro de que cada frase sea una construcción nueva, el río de Juanele, El poder recorrerlo sentado en mi casa…

¿Qué autores o autoras han influido en su escritura?

No sé… Podría agregar a Ana María Shua, a los anteriormente nombrados. En un momento de mi vida Huidobro. No se… Creo que la mezcla.

La literatura me ayuda a vivir. A hacer más llevadera la vida. Es un refugio seguro

¿Qué representa la literatura en su vida?

Escribo casi desde que tengo memoria. Leo, últimamente, microcuentos y poesía. La literatura me ayuda a vivir. A hacer más llevadera la vida. Es un refugio seguro.

¿Qué opina de los géneros literarios (poesía, narrativa, ensayo)?

Me gustan todos los géneros literarios. Me atrapa la síntesis que tiene la poesía y el microcuento. También leo novelas y ensayos pero el poder de síntesis me atrapa y me deja perplejo y satisfecho.

¿Reconoce un corpus denominado literatura pampeana? Fundamente su construcción.

Reconozco el corpus denominado Literatura Pampeana. Fui parte de él a pesar de vivir del otro lado del Meridiano V.  Reconozco la excelencia  de sus autores y un idioma y un ritmo especial heredado del paisaje. 

¿El escritor o escritora sólo debe avocarse a la producción de su obra, o también debe participar en los debates de su época?

El escritor debe participar de los debates de su época. Es esencial que así sea. Un intelectual no puede estar ajeno a la realidad y a la toma de posiciones. 

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